¿Por qué muchas personas se identifican recién en la adultez?
El autismo es una condición del neurodesarrollo que acompaña toda la vida. En muchas personas, especialmente con buen lenguaje o que aprendieron a camuflar sus rasgos, pasa desapercibido en la infancia y se confunde con timidez, ansiedad o "ser distinto". Entender tu perfil puede ayudarte a explicarte experiencias de toda la vida y a buscar los apoyos que necesitas.
Experiencias que suelen motivar una evaluación
- Las interacciones sociales te cansan mucho o necesitas tiempo a solas para recuperarte.
- Te cuesta interpretar dobles sentidos, indirectas o reglas sociales implícitas.
- Prefieres rutinas predecibles y los cambios inesperados te generan mucho malestar.
- Tienes intereses muy intensos y específicos.
- Eres muy sensible a ruidos, luces, texturas u olores.
- Sientes que aprendiste a actuar o imitar a otros para encajar.
Respetamos la autoidentificación como un punto de partida válido. La evaluación la complementa con entrevistas e instrumentos especializados para comprender tu perfil en profundidad.
Qué incluye la evaluación integral
Las evaluaciones las realizan profesionales certificados en neurodivergencia (psicología, terapia ocupacional y fonoaudiología) en alianza con Centro Terapéutico Integral Alba, con un enfoque neuroafirmativo: entendemos la neurodivergencia como una forma legítima de ser, no como algo que corregir.
- Dos sesiones por videollamada ($135.000 en total) con un profesional certificado en neurodivergencia.
- RAADS-R, escala diseñada para identificar rasgos autistas en personas adultas.
- ADI-R, entrevista estructurada de referencia para el autismo, que se puede aplicar con la propia persona adulta o con familiares que la conocieron en la infancia.
- Informe en PDF firmado digitalmente, generalmente dentro de 15 días hábiles.
Evaluaciones complementarias
Según lo que busques entender, puedes sumar o empezar con evaluaciones más acotadas: el AQ (cociente autista) como aproximación inicial, el CAT-Q para medir el camuflaje social, o el perfil sensorial SPM-2 para entender cómo procesas los estímulos.